Partido en Uruguay termina en caos tras invasión de aficionados
Un partido de la Copa AUF Uruguay 2026 terminó marcado por momentos de tensión y violencia después de que varios aficionados de Danubio ingresaran al terreno de juego para confrontar a los propios futbolistas de su equipo. El incidente ocurrió el 1 de septiembre, durante los últimos segundos del encuentro frente a Montevideo City Torque en el Estadio Charrúa, cuando Danubio perdía por marcador de 2-0.
Cuando faltaban aproximadamente 30 segundos para finalizar el partido, varios seguidores lograron superar las barreras e ingresaron a la cancha. Uno de ellos se dirigió hacia los jugadores de Danubio y comenzó a increparlos, además de empujar a algunos futbolistas, entre ellos el defensor Bautista Tomatis. La situación rápidamente pasó de los reclamos verbales a un enfrentamiento físico.
Ante lo ocurrido, Kevin Martínez, arquero de Danubio de 20 años, salió corriendo desde su portería para defender a sus compañeros y terminó enfrentándose directamente con uno de los aficionados que había ingresado al campo. Otros jugadores intentaron intervenir mientras elementos de seguridad y policías entraban al terreno para controlar la situación y separar a los involucrados.
El encuentro permaneció detenido durante aproximadamente tres minutos antes de ser terminado con la victoria 2-0 de Montevideo City Torque. De acuerdo con reportes posteriores, no se registraron personas heridas de gravedad, aunque lo ocurrido abrió la posibilidad de sanciones para Danubio por los problemas de seguridad y la invasión del terreno de juego.
El episodio ocurrió además en un momento complicado para Danubio, que atraviesa una mala racha de resultados y se encuentra involucrado en la lucha por evitar el descenso, situación que habría aumentado la tensión entre parte de la afición y el equipo. Tras los incidentes, la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales también comenzó a analizar lo sucedido y la situación de seguridad para los jugadores.
Las imágenes rápidamente comenzaron a circular en redes sociales, generando críticas por la invasión del terreno de juego y reabriendo el debate sobre la seguridad dentro de los estadios y los límites que deben existir entre la inconformidad de los aficionados y las agresiones hacia los futbolistas.












